Ciudad de Panamá.- La mayor filtración de documentos financieros de la historia, conocida como los Panamá Papers, reveló cómo miles de personas entre las más ricas y poderosas del mundo usaron complejas estructuras offshore para ocultar fortunas y evadir impuestos.
Los 11 millones de archivos procedentes del despacho Mossack Fonseca mostraron cómo, durante décadas, se facilitaron mecanismos que incluían empresas fantasma, cuentas en paraísos fiscales, bonos al portador y otras prácticas diseñadas para mantener en secreto la verdadera propiedad del dinero.
Pese a que la firma panameña aseguró actuar conforme a la ley, las evidencias apuntan a una red global de opacidad financiera utilizada por empresarios, políticos, celebridades e incluso criminales para eludir controles fiscales y legales.
Organismos internacionales y más de 100 medios colaboraron en el análisis de estos documentos, lo que dio pie a múltiples investigaciones y reformas en materia de transparencia fiscal en distintos países.
