Esta medida técnica abarca la calle Plaza de la Constitución y entró en vigor a partir de este viernes.
El jefe de Gobierno, Martí Batres, detalló que el acuerdo implica la peatonalización de la calle Plaza de la Constitución y la ampliación de cuatro vialidades adicionales. Estas son las calles 5 de febrero, 20 de noviembre y José María Pino Suárez. En estas tres últimas, el acceso vehicular estará cerrado solo en una cuadra, desde la calle Plaza de la Constitución hasta Venustiano Carranza.
El acceso estará restringido a vehículos de servicios de emergencia, limpieza, actos cívico-militares, oficiales, no motorizados y de abastecimiento para servicios y comercios cercanos. Aquellos que vayan al Antiguo Palacio del Ayuntamiento, Palacio Nacional y la Suprema Corte de Justicia de la Nación podrán hacerlo con autorización.
Para implementar estas modificaciones, se llevará a cabo una intervención en las calles 5 de febrero, 20 de noviembre y José María Pino Suárez. Esta intervención consistirá en reemplazar el asfalto por un acabado pétreo, resistente a cargas pesadas durante eventos y desfiles, y dos carriles perimetrales que funcionarán para servicio y como vialidad compartida.
Martí Batres destacó la importancia histórica de esta medida y anunció que en los próximos días comenzarán las obras, llevadas a cabo en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Consideró esta acción como «relevante e histórica» y resaltó que más allá de la obra física, lo esencial es el aprovechamiento de este espacio para la convivencia de las familias, calificándolo como una «reconquista social» y parte de la «reconstrucción del centro histórico».