A pesar de las recientes lluvias que se han registrado en esta zona, el campo no se ha visto favorecido del todo y el hato ganadero, así como las hoyas de agua, son las dos áreas más afectadas de los productores de esta región.
La crisis más complicada la están atravesando los pequeños productores, aquellos que solo siembran para el autoconsumo o tienen apenas unas cinco reses que les ha servido solo para subsistir, externó Justino Mercado Hernández, dirigente de la Asociación Ganadera Ejidal.
Y es que, consideró que mientras el campo siga en el abandono por parte de las mismas autoridades, el productor continuará viviendo en forma crítica, pues se requieren de otro tipo de mecanismos para poder reactivarse.
Tal todo en la zona norte de la entidad veracruzana, la mortandad del ganado ha incrementado en un 10 por ciento, pues la sequía este año fue más severa y se prolongó por más tiempo.
Sin embargo, consideró que las lluvias registradas en las últimas semanas han sido de gran beneficio para normalizar la temperatura y abonar a una mejor producción del campo en áreas rurales, al mismo tiempo que hace que se mantenga el hato.
Aunque, aceptó que cada vez tienen menos los pequeños productores, pues no cuentan con el recurso para poder incrementar su productividad.
«No podemos negar que la lluvia vino a ayudar a los productores del campo y para los que se dedican a la cría de animales, es decir, hay cosas buenas y nosotros estamos en constante monitoreo en este tipo de casos, pero también es importante señalar que esto no es suficiente, se requiere de una fuerte inversión al campo y de apoyo al productor», concluyó.
