Tuxpan, Ver.- De forma unilateral, bajo el argumento de garantizar la seguridad de los transeúntes, habitantes de la localidad Rancho Nuevo han tapizado de topes la carretera estatal Álamo-Ojite, a la altura de la escuela primaria del lugar.
Automovilistas que diariamente recorren aquella zona por cuestiones personales o de trabajo, han cuestionado acremente esta decisión de los lugareños, pues aseguran que, si bien la medida es acertada contra aquellos conductores que utilizan la vía como pista de carreras, también es cierto que los pobladores han exagerado, pues aproximadamente en un tramo de cien metros han colocado alrededor de cinco de esos reductores de velocidad.
Puntualizaron que, de esta manera, la construcción del puente Ojite sobre el río Tuxpan para hacer de la citada carretera una verdadera vía corta hacia aquella ciudad portuaria no cumple con su objetivo, pues un camino lleno de topes no solo retrasa el paso vehicular, sino también son un riesgo para las unidades pues podrían resultar dañadas en sus sistemas de suspensión y dirección.
Los inconformes solicitaron la intervención de las autoridades de Tránsito o a las que corresponda, para que por lo menos esos topes cumplan con las especificaciones oficiales.
