Otros más aseguran no salirse, porque ya tienen una vida en ese lugar.
Poza Rica, Ver.- A cuatro meses de la inundación que afectó severamente a la colonia Nueva Esperanza, familias damnificadas continúan a la espera del censo oficial que les permita acceder a un proceso de reubicación y, con ello, la posibilidad de contar con un hogar seguro.
Con una recuperación lenta, pero con la esperanza de reconstruir su patrimonio, vecinos de esta colonia ubicada a un costado del muro de contención del Río Cazones, señalan que aún no reciben información concreta sobre los tiempos y mecanismos para la reubicación de sus viviendas, situación que mantiene la incertidumbre entre quienes perdieron gran parte de sus bienes a causa del fenómeno natural.
Sin embargo, el panorama es dividido. Mientras algunos habitantes ven en la reubicación una oportunidad para iniciar de nuevo en un lugar más seguro, otros aseguran que no abandonarán la zona, argumentando que en ese sitio han construido su vida, sus viviendas e incluso sus negocios, de los cuales dependen económicamente.
Los residentes coinciden en que la falta de definición retrasa la recuperación total de la colonia, por lo que hacen un llamado a las autoridades correspondientes para que se agilicen los censos y se brinde claridad sobre las acciones a seguir, a fin de que cada familia pueda tomar decisiones informadas sobre su futuro.
La colonia Nueva Esperanza permanece, así, entre la incertidumbre, la resistencia y la ilusión de encontrar soluciones que garanticen seguridad y estabilidad para las familias afectadas, viviendas e incluso negocios.





