¡Humo negro en el Vaticano!

Pronto habrá nuevo Papa

El cónclave es el rito solemne y confidencial con el que se elige a un nuevo Papa. Su nombre proviene del latín “cum clave” (bajo llave), en referencia al aislamiento al que son sometidos los cardenales durante el proceso.

La Capilla Sixtina, parte del Palacio Apostólico, se convierte en un auténtico búnker donde los cardenales buscan al futuro pontífice con total secretismo y privacidad. La única forma en que comunican al mundo exterior su decisión es a través del humo que emana de una chimenea instalada en el tejado de la capilla: humo blanco indica que hay Papa; humo negro, que no ha habido acuerdo.

La elección se realiza a puerta cerrada, con la participación de 133 cardenales electores —todos menores de 80 años— quienes deben otorgar una mayoría de dos tercios (al menos 89 votos) a un solo candidato para que sea elegido pontífice.

Según la ley eclesiástica, se pueden realizar hasta cuatro votaciones por día: dos en la mañana y dos por la tarde. Este miércoles 7 de mayo se llevó a cabo la primera votación, aunque se adelantó que sería la única del día. Por ello, la elección continuará este jueves 8 de mayo.

Está previsto que los cardenales comiencen su jornada alrededor de las 08:30 horas (tiempo local). Si no se alcanza un resultado definitivo en la mañana, las votaciones de la tarde se realizarán a partir de las 17:30 horas.

¿Por qué tardó la primera votación del cónclave?

La primera jornada del cónclave, destinada a elegir al sucesor del papa Francisco, generó cierta impaciencia entre los miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro. La tradición dicta que el resultado del escrutinio debe ser anunciado con el humo generado por la quema de las papeletas de votación. Como es costumbre, la “fumata blanca” indicará que hay nuevo Papa, mientras que la fumata negra señalará que no se ha alcanzado un acuerdo.