La comida entre luces y flores de cempasúchil es dedicada a víctimas del feminicidio, a la diversidad sexual y a los periodistas caídos; también a los muertos del 19-S.
Las expresiones sociales sobre la ofrenda de muertos este 2017 no dejan escapar los temas y los sucesos que más conmovieron al país en el último año; las personas, las instituciones y algunas organizaciones aprovechan el acto tradicional para alzar el puño en el nombre de injusticias, dolores colectivos y enfermedades sociales que no encuentran cura.
Este año, la comida entre luces y flores de cempasúchil es dedicada a la consecuencia del feminicidio, a la diversidad sexual, a los periodistas caídos, representantes del arte y la cultura nacional y las vidas que se esfumaron en el temblor del 19 de septiembre.








