Álamo, Ver.- Con el desmantelamiento del comedor comunitario de la localidad Agua Nacida, la Secretaría del Bienestar literalmente puso fin aquí al programa que en su momento impulsó en el país la Cruzada contra el Hambre del anterior gobierno federal.

Sin embargo, al menos en el caso del mencionado ejido, la donación de enseres, propiedad de la Federación, hacia las mujeres que laboraron durante el último año de aquel programa, desató incertidumbre en la comunidad y en las autoridades auxiliares, quienes tuvieron el temor de que las beneficiarias con dicha donación arrasaran con todo lo que había dentro de las instalaciones que son propiedad comunal.

El suceso, ocurrido la tarde del miércoles, movilizó, incluso, a elementos de la policía municipal, debido a que los habitantes pensaron que ocurría un allanamiento con la intención de saquear artículos y enseres en general que había en el inmueble que albergó al comedor comunitario.

Sin embargo, el coordinador Zona Norte de la Secretaría del Bienestar, Ranferi Pineda Torres, llegó al lugar para aclarar que por instrucciones del gobierno federal los enseres de propiedad oficial serían donadas a las últimas mujeres que laboraron de manera altruista en el mencionado comedor.

Ante la inconformidad de las mujeres que inicialmente participaron en el programa, Ranferi aseguró que los artículos y aparatos donados o aportados por particulares no serían entregados a las beneficiarias, y que permanecerían en el lugar a disposición de la comunidad.

Reacio con los medios de comunicación, el representante de la Secretaría del Bienestar, Pineda Torres, no informó cuántos de los comedores comunitarios que había en el municipio han sido ya desmantelados, ni tampoco dijo si en ellos ocurrirá lo mismo que en el caso de Agua Nacida: donar los enseres a quienes laboraron de manera voluntaria y sin sueldo.

Por ALF