Mientras que el alcalde Juan Antonio Aguilar Mancha encabeza simulacros de Protección Civil y pregona en actos oficiales su “preocupación” por garantizar la seguridad a los tuxpeños, decenas de familias viven literalmente al borde del precipicio.
Y es que varias viviendas han quedado al filo de despeñaderos, derivados del corte de cerros por parte de particulares que pretenden habilitar terrenos aledaños para la construcción.
Sin embargo, las autoridades municipales se hacen de la vista gorda y no han actuado para inspeccionar tales trabajos, bajo el argumento de que así se los heredaron administraciones municipales anteriores.
Uno de los casos fue expuesto por la señora Conradina Morales Herrera, con domicilio a un costado del libramiento Adolfo López Mateos, en la colonia Los Mangos, quien señaló que su casa, ubicada en una zona alta, amenaza derrumbarse por esta situación.
Explicó que cuando se construyó el libramiento cortaron parte del cerro y su casa quedó a escasos metros del despeñadero, además de que casi abajo de la casa se formó un socavón, por lo que ha solicitado a las autoridades municipales que realicen una inspección y se proceda a reparar el daño, pero la respuesta ha sido omisa.
La mujer refirió que existen otras vivienda en condiciones parecidas, pero los departamentos de Obras Públicas, Protección Civil y mucho menos el alcalde Juan Antonio Aguilar, han atendido la situación.
Morales Herrera se refirió a un sector cercano, ubicado en la colonia El Retiro, donde otras familias viven también en constante peligro de derrumbes, sobre todo en temporada de lluvias, cuando los cerros se podrían reblandecer y desgajarse.
En dicha zona los ocupantes de alrededor de diez viviendas han solicitado que se construyan muros de contención, para prevenir deslizamientos de tierra que, en determinado momento, pudieran ser de fatales consecuencias.


