ÁLAMO, VER.- Bajo el argumento de que los nuevos tubos son demasiado angostos para el sistema de alcantarillado general, una veintena de vecinos de la calle Salvador Díaz Mirón se pronunció el martes por la mañana para el ayuntamiento reconsidere el diámetro de esas líneas y las cambie por otras de mayor anchura. Los inconformes dijeron que la constructora pretende retirar los tubos viejos de más de medio metro de diámetro por nuevo material de apenas ocho pulgadas, lo que a futuro ocasionará nuevos azolvamientos y perjudicará a todos los habitantes de esa rúa.
Señalaron que además de ellos, también resultará afectada la Escuela Primaria Salvador Díaz Mirón, que cuenta con más de cuatrocientos alumnos. Reunidos en la zona donde se realiza la obra de rehabilitación del drenaje, los manifestantes redactaron un oficio que enviarían a las autoridades municipales para explicar sus argumentos en torno a la situación.
Por lo pronto, advirtieron que desde ayer mismo harían guardias para evitar que continuaran los trabajos e indicaron que de no ser atendidos en su petición, impedirán la consecución de la obra.
