No es una película de ficción ni tampoco una operación militar con fuego real en Irak contra el Estado Islámico. Las fuerzas de seguridad en Estados Unidos empiezan a tener la luz verde para utilizar drones armados para la prevención del crimen. El comité judicial del parlamento de Connecticut acaba de adoptar una propuesta legislativa que permitirá a la policía equipar estos dispositivos con armas letales.
La disposición legal es pionera en el país en el que la constitución reconoce al ciudadano el derecho de tener una pistola o un rifle para poder defender su propiedad ante cualquier amenaza. La idea es poder utilizar estos drones para localizar a individuos, reducir a un criminal, desmantelar un artefacto explosivo o derribar, incluso, otro dispositivo autónomo armado utilizado por terroristas.
La legislación fue aprobada la semana pasada por el comité jurídico con el apoyo de los republicanos y demócratas. El margen fue además abrumador, con 34 votos a favor y siete en contra. Dakota del Note ya legalizó el uso de drones armados hace dos años pero solo pueden utilizar tecnologías que no sean letales, como balas de goma y gas lacrimógeno. La iniciativa en Connecticut no recoge estas restricciones.
Con información de El País

