Dentro del marco del programa ‘Abrazos, No Muros’, las puertas del muro fronterizo que divide a México y Estado Unidos se abrieron para cientos de familias pudieran abrazarse.

Unas 200 familias mexicanas y estadounidenses se reunieron en la línea de Ciudad Juárez, Chihuahua, y en Sunland Park, Nuevo México, para reunirse con sus familiares y poder abrazarlos por algunos momentos.

El evento fue organizado por la Red Fronteriza de derechos Humanos, junto con el apoyo de la Patrulla Fronteriza, quienes dieron todas las facilidades para reunificar a las familias.

“Tuvimos que poner un poco de presión y trabajar con la Patrulla Fronteriza, al final de cuentas ellos entendieron que podíamos hacer esto, en donde hay un muro metálico de 18 pies de altura” dijo Fernando García, líder de la organización.

Mismas autoridades que se encargaron de proveer vigilancia del lado norteamericano, mientras que del lado mexicano, la seguridad estuvo a cargo de la Policía Federal.

ELDICTAMEN

Por ALF