Tihuatlán, Ver.- La escases de agua en los mantos acuíferos ha provocado que la corriente de ríos y arroyos que pasan por el municipio disminuyan en gran medida, como lo es el caso del arroyo Totolapa, en donde la poca corriente que se tiene en su caudal ha generado estragos en la fauna que ahí se tiene, sobre todo de especies acuáticas.
Pobladores de la localidad de Ojo de Agua, sitio que se dedica a la pesca, señalaron que desde hace varios meses esta situación se ha tornado cada vez más grave, ya que anteriormente muchos de los habitantes de este lugar colocaban trampas para la captura de acamayas, así como otros peces, por lo que hoy en día esta actividad se ha terminado.
A un costado del puente vado, que da acceso hasta esta zona, se encuentran abandonados los canastos elaborados con carrizo, los cuales se colocan en las chorreras para que de esta manera los camarones y langostinos puedan ser capturados y posteriormente sean vendidos en los mercados locales, así como en los que se encuentran en la zona de Poza Rica.
A pesar de que algunas personas han construidos pequeños diques, elaborados con piedras y palos, estos no son suficientes para poder retener el agua, la cual se encuentra llena de limo, así como de flores de lirios, por lo que incluso el estancamiento de esta ha generado malos olores, esto debido al lodo que se concentra ahí.
Anteriormente decenas de familias dependían de esta actividad, sobre todo, quienes se dedican al corte de la naranja, quienes aprovechaban el receso que se tiene en el mercado para poder llevar a cabo esta actividad y así mantener a sus familias, pero debido a la poca productividad que hay en el campo citrícola y a al estiaje no tienen fuentes de ingresos.
Por otra parte, destacaron que la falta de agua en el afluente también afecta la captación de agua que se tienen en los pozos artesianos, por lo que se necesita que el arroyo recupere su causal para que estos se puedan abastecer de agua nuevamente y recuperen sus niveles habituales.
