Poza Rica, Ver.- Erika López, conocida cariñosamente como Zotz o la niña murciélago, forma parte de un laboratorio que tiene un objetivo claro: impulsar y amplificar las voces de nuestras comunidades afectadas por el extractivismo.
Un campamento que tendrá lugar en el corazón de la Amazonía del Ecuador. En este espacio, se encuentran proyectos con raíces profundas desde perspectivas indígenas y afrodescendientes, extendiéndose desde México hasta Uruguay, pasando por Ecuador, Colombia, Chile, Perú, Brasil, Haití, Panamá y Guatemala.
A una década de haber producido el cortometraje documental «Calakmul Patrimonio Mixto de la Humanidad», Erika ha observado de cerca las sequías y las transformaciones socioculturales que han ocurrido en esta región a lo largo de sus experiencias organizadas por la Reserva de la Biosfera Calakmul, este bosque tropical de 1.5 millones de Ha, considerado el más grande de México y el segundo más grande de LATAM después del Amazonas; donde ha compartido vivencias con más de 200 niños, niñas y sus familias.
Es por esta razón que ha sido reconocida por la UNESCO por su valiosa contribución a la conservación del Primer Patrimonio Mixto en México desde el año 2014.
Durante este laboratorio, Erika desarrollará estrategias para dirigir su ópera prima de largometraje documental que se centrará en los cambios experimentados en la Reserva de la Biosfera Calakmul, prestando especial atención a las sequías y otras transformaciones que enfrenta la región desde una perspectiva comunitaria.
Erika Zotz es una directora reflexiva y contemplativa, que utiliza el arte cinematográfico para contar historias que forman parte de la memoria del patrimonio natural, cultural y mixto en México.


