Álamo, Ver.- Consumidores se quejan de que algunos comerciantes “ajustan” las básculas para dar kilos de 900 gramos, esta es una situación que ha causado molestia en las amas de casa principalmente, pues sienten que efectivamente el producto que compran es mucho menor a los mil gramos. Tal es el caso de la tortillería “Aquiahuac”, donde no dan los kilos completos.

“Según nos dan hasta pilón” menciona la señora Rosario García, vecina de la colonia Heroica Veracruz, quien asegura que el peso no es el correcto, ya que hace unos días acudió a comprar un kilo de tortillas y se percató de que la señorita que despacha le dio 900 gramos, lo que la obligó a reclamar el por qué, sin embargo la empleada ni siquiera le contestó.

“PROFECO debería intervenir, no es posible que nos sigan robando”, menciona la mujer un tanto molesta, aunque advierte que no todos los vendedores utilizan este método de venta, pero que unos “de plano abusan”.

Muy a pesar de las supervisiones anuales o semestrales que personal de la PROFECO hace a los comerciantes que venden productos en los que se utilizan las básculas, las amas de casa se vienen quejando de que los vendedores las ajustan con la finalidad de entregarles kilos incompletos.

Por lo anterior, la ama de casa realiza una invitación a que autoridades reglamentarias tomen cartas en el asunto para sancionar estos actos y que la PROFECO realice las respectivas supervisiones de manera constante, y que ojalá hubiera oportunidades para que se instalara dicha dependencia en el municipio.

Por ALF