En una operación conjunta entre la Fuerza Civil y miembros de una célula delictiva, se registró un enfrentamiento armado esta madrugada en la comunidad de Benito Juárez. El saldo fue de cinco presuntos delincuentes abatidos, entre ellos, Said Viveros Castro, conocido como «El Cuate», quien era considerado un objetivo de alta prioridad para los gobiernos de Veracruz y Oaxaca.
Viveros Castro era señalado como el jefe de plaza en la zona y generador de violencia en ambos estados. Se le vinculaba con actividades delictivas como el secuestro, extorsión, distribución de drogas al menudeo y el cobro de piso a ganaderos y constructoras en la zona limítrofe.
Durante años, las autoridades habían buscado a Viveros Castro, pero se mantenía esquivo gracias a la presunta protección de la alcaldesa panista de Santiago Sochiapan, Mary López Álvarez. López Álvarez, quien ascendió al cargo con el respaldo del propio «El Cuate», tenía como suplente a la madre de Viveros Castro, Bertina Castro.
El enfrentamiento en Benito Juárez se desató cuando las autoridades recibieron un reporte sobre la presencia de personas armadas en la comunidad. Al llegar al lugar, fueron recibidos a tiros por Viveros Castro y sus hombres, desencadenando el enfrentamiento en el que resultaron abatidos.
El emporio criminal de «El Cuate» abarcaba desde el robo de ganado hasta el despojo de ranchos, utilizando la porosa frontera entre Veracruz y Oaxaca como escondite para sus actividades ilícitas.
Tras los hechos, la alcaldesa Mary López Álvarez se presentó en el lugar, escoltada, para expresar sus condolencias a la familia de Viveros Castro. Sin embargo, su aparición generó controversia, ya que algunos pobladores acusaron que el operativo constituía una violación a los derechos humanos.
Las autoridades continúan investigando el enfrentamiento y sus implicaciones, mientras que la comunidad sigue atenta a los desarrollos en esta historia de violencia y poder en la región limítrofe entre Veracruz y Oaxaca.
