Poza Rica, Ver.- El exdelegado de los programas de Bienestar en Veracruz, Manuel Huerta, vive la peor de las desesperaciones desde que su propio partido y sus aliados lo bajaron abruptamente de la primera fórmula con rumbo al Senado de la República. De tal forma que hasta sus correligionarios aseguran que «no va a ganar ni con fichas falsas», pues hay más gente en las filas de las tortillas que en busca del voto. También sostienen que si se hubiera quedado como candidato a gobernador de Veracruz, la tendría mucho más segura, pero al Senado hay otras figuras de mayor renombre y peso que él; desgraciadamente también le quitaron la candidatura para ser mandatario estatal.

Más aún, consideran que lo que Manuel Huerta no entiende o no quiere entender es que hasta ahora «tristemente sólo lo están utilizando como estrategia política» para que gane la primera fórmula y al final, se va a quedar sin nada.

Por desgracia, el hecho de que haya hecho un buen papel como delegado estatal de Bienestar no le garantiza en nada el triunfo hacia el Senado, ya que son otros escenarios y, peor aún, otros son los actores políticos con otras intenciones dentro de Morena, partido que le ha dado dos reveses a Manuel Huerta y todo parece indicar que hay preferencias al interior.

Por ALF