Ser mamá de cinco niñas es una ardua y admirable labor que solo las mujeres más aguerridas y maternales están dispuestas a cumplir. Así es sin duda la actriz Jacqueline Bracamontes, quien desde chiquitita dijo que de grande tan solo quería ser mamá.

Pues el cielo la escuchó y le envió cinco hermosas pero muy diferentes niñas que llenan su vida y la de su esposo Martín Fuentes, de alegrías, diversión y orgullo.

Sin embargo, no todo es color de rosa y a veces la locura se apodera del hogar Fuentes-Bracamontes, como sucedió en esta oportunidad. Jacky estaba en medio de una entrevista en línea con el periodista deportivo Javier Alarcón, quien le consultaba sobre la vida de su padre Jesús Bracamontes.

Como muchos saben, el “profe Bracamontes” actualmente es comentarista deportivo pero por mucho tiempo se desempeñó como director técnico de las Chivas y otros equipos. De allí que su experiencia es referencia para muchos en el fútbol mexicano.

Cuando Jacky se encontraba relatando su relación con su papá y lo importante que fue el fútbol en la familia, sus hijas se acercaron a saludarla pues venían de la alberca.

La animadora les pidió que se fueran a bañar y que luego regresaran a saludar. Pero Renata, la tercera de sus hijas, se quedó con ella en la entrevista. En el minuto 13, sale a buscar algo y regresa llorando, asegurando que su papá no le quería dar una paleta.

Aunque se calma unos minutos, al rato vuelve con una crisis de llanto por la que Jacqueline tuvo que detener la entrevista. Aunque se mostraba sonreída, indicando que así era su vida real, luego pidió disculpas para ausentarse y llevarle la nena de 4 años a su papá para que la entretuviera.

Afortunadamente todo quedó allí y pudo retomar la conversación. Ese momento incómodo tan solo forma parte de su día a día y que ya sabe cómo lidiar pues tal y como dijo, este tiempo de la cuarentena le ha permitido estar más unida a sus hijas.

Aseguró también que en este período le ha tocado convertirse en maestra en las mañanas, ante lo cual reconoció que no nació para esa labor pues le ha costado mucho ayudar a sus tres hijas quienes están en grados diferentes.

No obstante, reflexionó en que cuando pase el confinamiento, toda su familia se resentirá al tener que regresar a la rutina y ya no poder pasar tanto tiempo juntos.

Por ALF