Por Félix Ovando Hernández
Crónicas de Cerro Azul
Una gran mayoría de la población cerroazulense aún cree que este ícono de nuestro municipio se debe, en la actualidad, gracias a Petróleos Mexicanos, y están rotundamente equivocados. No es así. Pemex vendió esta estructura metálica hace algunos años atrás. Algunos ciudadanos se dieron cuenta de esto, principalmente obreros petroleros y más aún, del departamento de Contraincendios o bomberos de la empresa petrolera. Se realizó una junta ciudadana a la que acudieron varias personas en general, unieron fuerzas y se eligió un comité de 10 personas, siendo puros petroleros.
Lo primero que se hizo fue rotular los automóviles invitando al pueblo a oponerse que este símbolo de la máxima empresa en México fuera desmantelado y se lo llevaran como fierro viejo que había comprado una empresa. Cuando se llegó el tiempo de “echarlo para abajo” o desmantelarlo, una gran cantidad de cerroazulenses, niños, jóvenes y adultos se concentraron en el faro, y se opusieron que los compradores desmantelaran la imagen de quien se había convertido en un ícono representativo de Cerro Azul. La respuesta fue que quienes habían comprado este monumental faro, lo revendiera, parece ser que en 100 mil pesos, cuando ellos habían pagado lo equivalente a una cuarta parte de lo que pagaron a Pemex. Sin embargo, no pusieron objeción alguna; los 10 caballeros obreros petroleros que conformaban el comité pro defensa del faro de Cerro Azul, se cooperaron con 10 mil pesos cada uno, cantidad que se dijo iba a ser recuperada y devuelta a los altruistas ciudadanos.
No fue así, a ninguno se le regresó el dinero porque decidieron no pedirle al pueblo mediante “boteo”, rifas, dádivas de instituciones, etc. Mis disculpas por no mencionar los nombres de estos 10 obreros del departamento de contraincendios, porque ellos no quieren que esto se dé a conocer, pues cuando la ayuda por una causa noble se da, se hace así, sin pensar en que se les reconozca o se les tribute aplausos.
Algunas administraciones municipales, por decisiones de ciertos presidentes, han cooperado llegado el mes de noviembre, para que se engalane este faro que se llega a convertir en “El Árbol de Navidad más grande del estado de Veracruz”; imagen que engalana y transmite el espíritu navideño desde los primeros días de diciembre y después se desmantela de sus adornos pasando el 6 de enero.
Vea la fotografía que se adjunta en esta nota y aprecie la altura del Árbol (faro) comparada con una camioneta en la superficie de donde se desprende su altura. ¿Es impresionante verdad? Cuando los que viajan por la carretera 180 (México-Tuxpan-Tampico) quedan impresionados del árbol de los cerroazulenses que les da envidia de la buena. Sin embargo, hubo un tiempo en que se suspendió o se omitió el no engalanarlo con focos de colores, porque los que se encargan de esto -que son parte del comité original-, no tuvieron el apoyo necesario para montar tan alegre espectáculo. Por eso, done usted en especie con focos o extensiones de luces o si lo prefiere con dinero, reportando esta ayuda en el departamento de Protección Civil, con su director, quien encabeza este proyecto que se revive año con año. Omitimos el nombre porque como se dijo, no quieren popularidad, lo que necesitan es ayuda para que esta tradición se conserve. Hasta pronto.
