En las afueras del Hospital Regional Poza Rica sufren por las bajas temperaturas, durante la lluvia o cuando hace mucho calor aunado a la presencia de mosco.
POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Ver.- Inaugurado en abril de 2002, el Hospital Regional Poza Rica, regulado por la Secretaría de Salud en la entidad, sigue siendo un importante referente en la atención a las familias más desprotegidas, llegando a más de 900 mil derechohabientes registrados, provenientes de alrededor de 53 municipios.
Sin embargo, de acuerdo con familiares de pacientes internados, dentro de la logística e infraestructura para su funcionamiento, nunca se pensó en un espacio digno para albergar temporalmente a quienes llegan a cuidar de su familiar, hasta su recuperación y sea dado de alta.
Entrevistados, señalan que, como pueden, instalan improvisadas casas de campaña con cobijas y nailon «no sabemos hasta cuándo nos dan de alta a nuestro familiar y tenemos que estar aquí, apoyando en lo más que se pueda.
«Es importante que los diputados hagan su trabajo, volteen hacia este sector de la sociedad que realmente necesitan no el apoyo, sino un poco de responsabilidad aplicada a una gran necesidad, porque somos de este país, de este estado y de este municipio», detalló Ernesto Alarcón, otro afectado.
Julio César Campero también coincide en la necesidad de un espacio, pues en el Centro de Especialidades Médicas de Xalapa ocurre lo mismo: no hay albergue para estas personas.
«Allá hay un albergue particular. Bien o mal es de gran ayuda porque, apenas hace unos días, empezaron a cobrar 50 pesos por un día, con derecho a dormir, lavar la ropa y comer en alguna fonda o restaurante en la calle, o llevar comida al cuarto.
AHORA COBRAN POR SILLA EN EL HOSPITAL
Otras personas denunciaron que hay un sujeto que renta las sillas a quienes llegan a «alojarse» ahí, en la intemperie, en espera de que su familiar sea dado de alta.
Dicen desconocer si la dirección del hospital está de acuerdo, pero esperan que se investigue por parte de una autoridad, ya que cobra por silla y no permite que la persona lleve su propia silla para no gastar dinero, que podría servir para medicinas o comer.















