TUXPAN, VER.- El alcalde Pozos Castro ha entregado la ciudad al crimen organizado, un problema que ha crecido y no puede frenar, muestra de su incapacidad para gobernar, ya que ni siquiera ha podido hacer frente al caos que vive su municipio, siquiera con una declaración.
Ayer ante una tormenta de metralla la ciudad se sumergió en el terror, negocios bajaron sus cortinas, plazas comerciales anticiparon su cierre y escuelas no tuvieron clases en turnos vespertinos, así como oficinas, gimnasios y restaurantes que dejaron de operar.
El enfrentamiento armado registrado en Tuxpan, en un intercambio de disparos entre elementos de Marina y Ejército Mexicano en contra de presuntos civiles armados.
Sin embargo, el gobernador del estado Cuitláhuac García Jiménez, afirmó que el enfrentamiento fue entre dos grupos del crimen organizado. Además, negó que se tenga el reporte de alguna situación de rehenes.
García Jiménez agregó que una de las células delictivas involucradas acudió a donde se encontraban sus rivales y “dispararon, respondieron los agredidos”.
Mientras las autoridades pretenden justificar el impacto de la violencia y tratar de lavarse las manos por tratarse de ataques entre delincuentes, el pueblo paga con miedo, vive entre la zozobra y teme salir a las calles.
