Docentes de educación indígena mantienen diversas estrategias para preservar y fortalecer la lengua materna en escuelas de la región.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- Ante la disminución del uso del náhuatl entre las nuevas generaciones, docentes de educación indígena mantienen diversas estrategias para preservar y fortalecer la lengua materna en escuelas de la región norte.
Así lo señaló Germán Méndez Hernández, supervisor de la Zona Escolar 618, la cual agrupa 14 escuelas ubicadas en comunidades indígenas de los municipios de Álamo, Chicontepec, Chontla, Ixcatepec y Tepetzintla, donde se imparte educación bilingüe en náhuatl y español.
Explicó que actualmente la zona cuenta con 24 maestros frente a grupo, número suficiente para atender las necesidades educativas de los planteles. Además de las actividades académicas, se desarrollan concursos y presentaciones de canto, poesía y oratoria en náhuatl, con el propósito de fomentar el uso de la lengua indígena entre los estudiantes.
Méndez Hernández, originario de la comunidad de San Sebastián, en el municipio de Tantoyuca, y docente desde 1992, destacó que uno de los principales retos es combatir los prejuicios que aún existen en torno a las lenguas originarias.
Indicó que algunas personas consideran erróneamente que hablar una lengua indígena representa una desventaja, lo que ha provocado que muchas familias dejen de transmitir el náhuatl a sus hijos. A ello se suma la migración de jóvenes hacia otras regiones del país en busca de empleo, principalmente a la frontera norte, donde el aprendizaje de otros idiomas, como el inglés, suele tener mayor demanda.
Recordó que en décadas pasadas era común que los alumnos llegaran a clases comunicándose en su lengua materna, especialmente en comunidades de Ixcatepec. Sin embargo, actualmente esta práctica ha disminuido considerablemente debido a que los propios padres utilizan cada vez menos el náhuatl en el hogar.
Para enfrentar esta situación, los maestros de educación indígena implementan acciones permanentes dentro de las aulas. En los grupos de primero y segundo grado, por ejemplo, los estudiantes tienen a la vista palabras, textos, cantos y materiales didácticos en náhuatl, además de libros diseñados para fortalecer el aprendizaje y uso cotidiano de la lengua.
El supervisor subrayó que preservar el náhuatl representa no solo la conservación de una forma de comunicación, sino también la defensa de la identidad, la historia y la riqueza cultural de los pueblos originarios de la región.
