Detectan casos de gusano barrenador

Detectan casos de gusano barrenador

Brote en dos comunidades de Álamo; la AGL advierte riesgo de expansión de la plaga y pide acciones inmediatas para evitar afectaciones al sector ganadero.

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.- La Asociación Ganadera Local (AGL) dio a conocer que se han detectado dos casos de gusano barrenador del ganado en este municipio, por lo que emitió un alerta sanitaria tras advertir que, además, existen varios reportes bajo sospecha en distintas comunidades.

El presidente de la AGL, Federico Rosales Vicencio, precisó que los casos confirmados se localizaron en las comunidades de Doctor Ferrer y Santa Elena, mientras que en zonas como Temapache, Alajuela, Vista del Mar, La Constitución y Potrero del Llano se han identificado animales con síntomas compatibles con esta infestación, los cuales aún no han sido enviados a laboratorio para su confirmación.

El dirigente ganadero señaló que la situación resulta particularmente delicada debido a que, pese a las bajas temperaturas registradas en la temporada invernal, la mosca Cochliomyia hominivorax, responsable de la plaga, continúa activa, lo que podría favorecer su propagación durante los meses de primavera y verano.

Advirtió que, de no implementarse medidas de control en el corto plazo, el municipio podría enfrentar un brote de mayores proporciones, con impactos directos en la sanidad animal y en la economía del sector ganadero.

Ante este escenario, el presidente de la AGL hizo un llamado a las autoridades pecuarias estatales y federales para que intervengan de manera oportuna mediante acciones de vigilancia, contención y tratamiento.

Asimismo, Rosales Vicencio exhortó a los productores a reforzar la supervisión constante de sus hatos, así como de mascotas y otros animales domésticos, al subrayar que ninguna especie está exenta de sufrir la infestación.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural ha alertado que el gusano barrenador es provocado por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, las cuales se alimentan de tejido vivo y generan lesiones profundas, fiebre, decaimiento e inapetencia, lo que representa una amenaza para la salud animal y la productividad ganadera.