El que no arriesga no gana, así piensa Daniel Barona, quien dejó no sólo un excelente trabajo como conductor de noticias en Mérida, sino también sus estudios de negocios internacionales, además de ir en contra de la voluntad de sus padres, todo por seguir un sueño: la actuación. Ahora es parte fundamental de La taxista, nueva teleserie que Imagen Televisión estrena mañana a las 19:00 horas.
“Jamás imaginé dedicarme a la actuación; de hecho, empecé la carrera de negocios internacionales y, por azares del destino comencé a cantar en un bar de Mérida, ahí conocí a una chica que trabajaba en el noticiero de allá y eso me llevó a las noticias.
Tuve mucha escuela en vivo, aprendí a leer el pronter, que no es sencillo, cosa que me ha servido para mucha publicidad que he hecho.
De repente pensé que lo que quería era actuar, así que investigué y me vine a México, hice casting para el CEA de Televisa y todo lo demás es historia, recuerdo que mis padres pusieron el grito en el cielo porque materialmente dejé todo por un sueño, pero, lo vale”, compartió con Excélsior.
Sin embargo, ese camino lo comenzó 10 años antes, cuando por primera vez dejo su natal Campeche para pisar la capital con la idea de entrar a un reality show, que fue el detonante para que su instinto le dijera que lo suyo era el arte.
Hice casting para La Academia, hice todo el númerito de dormir afuera de Six Flags, pasé todos los filtros y me quedé en los 21 seleccionados. La verdad es que estaba muy verde, hasta ahí se quedó, pero cuando volví a mi tierra, me ofrecieron un programa de televisión, en la conducción, era una emisión juvenil y ahí aprendí el manejo de la cámara, creo que ahí comenzó todo”, recordó con cierta nostalgia.
Hace apenas dos años y medio terminó la carrera de actuación y el primer trabajo que tuvo fue justo con Imagen Televisión, por lo que volver a esta televisora es un hecho emotivo para el actor.
Es mi segundo proyecto con esta empresa, el primero fue Vuelve temprano. Ahí fui Ignacio Urrutia, el personaje que se muere al principio y que detona toda la historia. Guardo buenos recuerdos de ese proyecto porque fue el primero que hice, un auténtico golpe de suerte y creo que eso fue determinante para que ahora este en este proyecto”, dijo.
En La taxista, Barona es parte fundamental en el triángulo amoroso juvenil, en el que además de drama habrá buena dosis de comedia.
“Soy Patricio Lizárraga, hijo de Álvaro (Marcus Ornellas) y Carolina (Cecilia Galliano). Desde el inicio de la historia lo vemos pasar por muchas etapas. Es el típico nini, no le importa nada, tiene la vida asegurada, es hijo único, es súper mimado, altanero y cree que cualquier mujer caerá rendida a sus pies, hasta que se topa con Marion (Vanessa Silva).
Pasa por muchas etapas, una de ellas de extrema fragilidad, aunque al principio traté de mostrar lo contrario. Mi rival de amores es Richie (Marco León), amigo de la infancia de Marion, es una historia fresca que atrapara al público”, concluyó.
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