El gobierno de Cuitláhuac García, que está por concluir, dejará una deuda total de 65 mil 801 millones de pesos, según lo reveló el Secretario de Finanzas y Planeación, José Luis Lima Franco. De esa cantidad, 46 mil 540 millones corresponden a deuda bancaria a largo plazo, 1,234 millones a deuda bursátil, y 9 mil millones están en cuentas de orden.
El pago anual por concepto de intereses de la deuda bancaria asciende a 5 mil 431 millones de pesos. Además, existen otros pasivos pendientes, como una deuda de 22 mil millones de pesos con el Sistema de Administración Tributaria (SAT) y de 20 mil millones con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). A proveedores aún se les adeudan 6 mil millones de pesos, los cuales están en proceso de validación.
Al comparecer ante los diputados, Lima Franco explicó que en 2004 la deuda directa era de 3 mil 500 millones, alcanzando su pico más alto en 2017 con 52 mil 142 millones de pesos. Sin embargo, en 2018 la deuda total del estado ascendía a 87 mil 207 millones de pesos, cifra que se ha reducido en un 25% desde entonces.
El Secretario de Finanzas destacó que, aunque la deuda bancaria fue el principal foco de atención y crítica por su mal manejo en administraciones pasadas, ahora está «controlada» y «contenible». Durante esta administración, se han liquidado diversos adeudos, entre ellos 16 mil 876 millones al SAT, 2 mil 581 millones a municipios, 4 mil 514 millones a proveedores y contratistas, 1 mil 352 millones de laudos laborales y 1 mil 195 millones en seguros institucionales.
Lima Franco subrayó que desde 2019 se comprometieron a no solicitar más recursos para cumplir con los compromisos de diciembre de 2024. Además, mencionó que se ha trabajado en «limpiar» las cuentas de orden y incorporarlas al balance, un proceso que aún no se ha completado, ya que algunos empresarios no han presentado evidencia de que prestaron sus servicios y otros siguen involucrados en litigios con diversas dependencias.
