Al menos 16 personas, entre ellas cuatro soldados estadounidenses, han muerto y varias más han resultado heridas este miércoles en un atentado suicida en la ciudad siria de Manbij, en el norte del país, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos y fuentes oficiales de EE UU citadas por Reuters.
El ataque se produjo a las 12:38 hora local (11.38 en la España peninsular) en el restaurante Qasr al Umara, en el centro de la ciudad y habitualmente frecuentado por miembros del Consejo Militar de Manbij, perteneciente a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), un conglomerado de milicias liderado por kurdos, y soldados de la coalición liderada por EE UU. El Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) se ha atribuido la autoría del atentado a través de su brazo propagandístico Amaq: «Un terrorista suicida con un chaleco con explosivos ha golpeado a una patrulla de la coalición [internacional contra el ISIS] en Manbij». EE UU
El presidente de EE UU, Donald Trump, anunció en diciembre su intención de retirar lo antes posible a los 2.000 soldados norteamericanos destinados en Siria. El anuncio de Trump pilló por sorpresa a sus aliados y no contaba con el respaldo de su secretario de Defensa, James Mattis, que decidió presentar su dimisión.
El pasado junio, Ankara y Washington acordaron expulsar a las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo), a las que Turquía considera una «organización terrorista». de la ciudad de Manbij. En agosto de 2016, rebeldes kurdos y árabes habían logrado expulsar al ISIS de la localidad tras 73 días de combates.
El pasado mes de marzo otros dos soldados de la coalición, un estadounidense y un británico, perdieron la vida en un atentado con explosivos en el norte del país que posteriormente fue atribuido al grupo La resistencia popular en la Región Oriental, un grupo de contrainsurgencia que los expertos vinculan a Irán.
El ataque sería el más grave sufrido por las tropas estadounidenses desde que comenzó su despliegue en Siria, en 2015. Según una portavoz del Pentágono, solo dos soldados estadounidenses habían muerto en acción en el país, mientras que otros dos fallecieron en hechos no relacionados con el combate.
Los kurdos rechazan una zona de seguridad bajo control turco
Después de que Trump anunciara la retirada de las tropas estadounidenses de Siria, Turquía amenazó con lanzar una nueva ofensiva contra las YPG. Trump amenazó el pasado domingo con «devastar económicamente» a Turquía si Erdogan decide atacar a los kurdos.
Las cambiantes declaraciones de Trump sobre el devenir de los aliados kurdos han acabado por acercar a Turquía a Moscú y a los kurdos a Damasco. Las FDS han rechazado la mañana de este miércoles la última propuesta avanzada por EE UU y Turquía de crear una zona de seguridad de 30 kilómetros en la frontera norte de Siria. “Damos la bienvenida a una fuerza compuesta por tropas internacionales, occidentales o europeas. Pero Turquía es parte del problema y no es neutral por lo que rechazamos esta solución”, ha declarado a EL PAÍS Mustafa Bali, portavoz de las FDS.
“Lo que ofrecen es una invasión pacífica las ciudades kurdas como Kobane, Derik, Qamishli y otras tantas. Algo que no podemos aceptar”, dice desde Kobane y en mensajes de WhatsApp un oficial kurdo. El oficial asegura que se han intensificado las negociaciones con el Gobierno de Bachar el Asad y que llegado el caso prefieren que se desplieguen “las tropas regulares sirias a que lo hagan las turcas”.
«Estamos convencidos de que la única opción y la más óptima es el traspaso de esos territorios al control del Gobierno sirio, el Ejército sirio y las administraciones locales», han sido las palabras del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, este miércoles después de que el Gobierno sirio tildara la propuesta de una zona de seguridad como “agresión turca”.
EL PAÍS
















