A medida que se han ido confirmando más muertes y nuevos casos, cientos de personas de origen extranjero comenzaron a ser evacuadas de Wuhan, el origen del brote de coronavirus en China.

Japón, Estados Unidos y países de la Unión Europea pusieron en marcha operativos para la repatriación de sus ciudadanos, mientras varias aerolíneas han decidido suspender o restringir sus vuelos hacia el país asiático.

Pero para las naciones que regresan a sus ciudadanos, la gran disyuntiva es qué hacer con ellos, ya que si están enfermos, aunque no presenten síntomas, podrían ser fuente de contagio.

Australia anunció esta semana que planea poner en cuarentena a sus evacuados en la isla de Navidad, situada a más de 2.000 km del territorio principal del país.

El número de contagios en China supera a los del SARS.

Según confirmó el primer ministro, Scott Morrison, se trata de un grupo de 600 personas que permanecerán en el remoto lugar durante dos semanas, hasta que se confirme que no están contagiadas.

El anuncio generó una amplia controversia en el país, dado que la isla donde serán destinados es conocida por utilizarse como un centro de detención de inmigrantes.

¿Por qué genera controversia?

Según cuenta Frances Mao, corresponsal de la BBC en Sídney, los australianos atrapados en Wuhan, muchos de ellos niños, han estado pidiendo durante más de una semana a su gobierno que los ayude a salir de China.

Pero, según Mao, el anuncio de una cuarentena de dos semanas en isla de Navidad ha dado de qué hablar.

«El territorio, más cercano a Indonesia que a Australia, ha tenido una mala reputación desde hace mucho tiempo», indica.

Desde 2003 la isla ha sido uno de los principales lugares donde Australia detiene a solicitantes de asilo y aunque actualmente solo alberga una familia de cuatro miembros de Sri Lanka, fue diseñada para más de mil personas.

La instalación, que fue reabierta recientemente, ha sido cuestionada por Naciones Unidas por las condiciones de los reclusos.

Navidad es conocida por ser el lugar donde el gobierno australiano interna a los inmigrantes indocumentados.

De acuerdo con la corresponsal, una de las grandes preguntas es qué pasará con la familia de cuatro miembros de Sri Lanka cuando lleguen los evacuados o si las instalaciones médicas en la isla están equipadas para tratar a potenciales contagiados.

Mao cuenta que otro motivo de controversia se debe a que muchas personas se preguntan por qué están enviando a familiares a un lugar a miles de kilómetro de distancia, en lugar de a hospitales en el territorio principal de Australia.

eluniversal.com.mx

Por ALF