CDMX.- La pandemia del coronavirus ha hecho evidentes algunos problemas subyacentes entre China y Australia que amenazan los multimillonarios ingresos que el gigante asiático deposita en el país oceánico.

«China está usando el comercio para posicionar su agenda política y mostrar su descontento con Australia, pero hay un fuerte elemento nacionalista en el discurso de Australia, que no quiere mostrarse débil», afirma la periodista australiana Rebecca Henschke, editora del Servicio Asiático de la BBC.

«Hay mucha inquietud en cuanto a la dirección que esta disputa está tomando y al incremento de las tensiones».

El último episodio de esa tensión son las recientes declaraciones del primer ministro australiano, Scott Morisson: «Nunca nos dejaremos intimidar por las amenazas ni negociaremos nuestros valores en respuesta a la coerción, venga de quien venga».

Por ALF