Por primera vez en décadas, el Producto Interno Bruto (PIB) de China se contrajo debido al golpe devastador que dió la pandemia de coronavirus a inicios de año.
El PIB se contrajo un 6.8% respecto al año anterior, el peor dato desde al menos 1992, cuando comenzó la publicación de datos oficiales del PIB trimestral, y no alcanzó la estimación media de una caída del 6%. También, la economía de China no se había contraído en un año completo desde el final de la era de Mao en la década de 1970.
Además, las ventas al por menor cayeron un 15.8% en marzo, pues los consumidores se limitaron; la inversión disminuyó un 16.1% en el primer trimestre del año. Un dato más positivo fue la contracción menor de lo previsto de la producción industrial en marzo, del 1.1%, cuando las fábricas volvieron a reanudar las operaciones en medio del alivio de las medidas de aislamiento.
De acuerdo con las estimaciones de Bloomberg Economics, el proceso de reanudación de la actividad económica ha sido lento y la tasa de retorno solo aumentó ligeramente a alrededor del 90% a finales de marzo.
Lo anterior porque la economía se vio forzada a una paralización a finales de enero cuando la epidemia que comenzó en Wuhan se propagó por todo el país y la economía estuvo inactiva durante gran parte de febrero, con fábricas y tiendas cerradas y trabajadores encerrados en sus hogares.
Con base en lo anterior, la contracción histórica da a entender lo que puede suceder en las economías mundiales, pese a que el pasado viernes la economía de Estados Unidos se recuperó.
Ante esto, el mandatario norteamericano, Donald Trump, dio a conocer pautas para comenzar lentamente a reabrir la vida cotidiana en Estados Unidos, pese a que en el país se ha registrado la mayor cantidad de infecciones y muertes por Covid-19 en el mundo.
No obstante, el cierre en Nueva York, devastado por virus, se extenderá hasta el 15 de mayo, anunció el gobernador Andrew M.
Con información de The Washington Post
