A pesar de que las autoridades de la Secretaría de Cultura (SC) federal y del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), encabezadas por Alejandra Frausto y Lucina Jiménez, circularon un comunicado en redes, donde argumentan que la política de austeridad en el presupuesto del sector cultura sólo impactará en las estructuras administrativas y los “sueldos desorbitantes”, las protestas de la comunidad cultural no se han detenido.

En INBAL valoramos el aporte cotidiano de las personas que realizan actividades fundamentales para los servicios artísticos y culturales. Nuestras políticas de austeridad solo reducirán estructuras administrativas y salarios desorbitantes, en todas las formas de contratación”, detalla el comunicado.

Sin embargo, artistas, museógrafos, curadores, cineastas y dramaturgos como Martín López Brie y José Antonio Cordero, lamentaron la decisión de iniciar los recortes con los trabajadores de honorarios e insistieron en que éstos no representan  un gasto superfluo.

Y aseguraron que “los modos precarios de contratación (de los trabajadores) como Capítulo 3000, sobreviven porque es la única opción que las instituciones les dan para trabajar, y por años nos han negado los derechos laborales que nos corresponden”.

EXCELSIOR

 

Por ALF