Su abuelito Sergio le prometió 50 dólares por cada jonrón que conectara en Williamsport. De esa y de muchas otras maneras motivan en casa al primera base de la Liga Treviño Kelly, Abraham Hernández, quién representará a México en el Mundial de Ligas Pequeñas a partir del próximo 17 de agosto. Su abuelita Sofía, sus tías y primos, lo llenan de cariño antes de emprender el viaje hasta Pennsylvania. Abraham nos recibe en plena reunión familiar y así resulta más fácil conocerlo a fondo. Los nervios por la entrevista lo hacen sudar pero conforme avanzan las preguntas se va soltando. Nos lleva hasta su habitación en donde tiene un muro de los Cachorros de Chicago, su ex equipo favorito ya que ahora se considera fanático de los Dodgers. A los seis años de edad fue llamado por primera vez a la selección de Tamaulipas. Fue campeón jonronero en premoyote y desde entonces comenzó la cosecha de trofeos y reconocimientos. Abraham no es de andar mucho en la calle, prefiere compartir el poco tiempo libre con su hermano mayor, Rodolfo Alejandro. En una “pachanga” prefiere bailar que cantar, le gusta más lo blanco que lo negro y cuando se enferma busca las pastillas o los remedios caseros pero nunca una inyección.

Sus padres, la señora Claudia y Don Rodolfo, le echan todas las ganas del mundo para que su hijo pueda seguir practicando el deporte de sus amores, ambos trabajan y tienen poco tiempo libre, pero bien dicen que en esta vida todo se puede. La familia Hernández Ibarra despide entre porras a su campeón, porque pase lo que pase en Williamsport, él siempre será su orgullo.

 

EL MAÑANA.

 

Por ALF