Álamo, Ver.- Cuando Jorge Vera Hernández llegó por primera vez al Salto, lo hizo a caballo, recuerdan los vecinos, quienes aseveran que en esos tiempos no existía brecha, así que se viajaba a pie, y quienes tenían más posibilidades, a lomo de bestia.
Luego, al paso del tiempo en los periodos gubernamentales en que Vera Hernández ha sido alcalde, los beneficios fueron llegando al Salto Viejo y al Salto Nuevo con la construcción de un camino, tiempo más tarde, la introducción de la energía eléctrica y más recientemente la introducción del agua potable.
Los vecinos de ambos lugares, muy contentos refieren que los trabajos llevan un ochenta por ciento de avance y evidentemente satisfechos, refieren que con los servicios que han transformado sus comunidades, el turismo ecológico visitarán en mayor número estos dos poblados cuyos parajes son espléndidos.
La imponente cascada sobre descomunales piedras de origen volcánico y el pequeño lago que se forma por la caída del agua, es una atracción turística que los visitantes valoran, indican los vecinos del lugar, quienes para preservar la belleza del lugar no permiten la cacería de la abundante fauna existente.
En la reciente visita que ha hecho el alcalde de los alamenses, los agradecidos habitantes de ambos lugares le han solicitado otros beneficios por que cifran sus esperanzas en la gente que les visite en plan turístico.
Al regresar de esos paisajes de maravilla, el alcalde supo que ya, finalmente, se empezaron a dispersar los tan largamente anhelados recursos por los productores de mandarina que no pudieron comercializar su fruta.
Sobre las pláticas que el gobierno organiza sobre la producción de naranja la naranja orgánica, precisó que muy pronto habrá de tener lugar un curso de capacitación sobre agricultura orgánica en Las Cañas para que los productores de la zona tengan la posibilidad de incursionar en esta modalidad lucrativa.
