Tihuatlán, Ver. – Contra las disposiciones sanitarias por la contingencia y en franca violación a la ley antitabaco, choferes de autobuses ponen en riesgo la salud de sus pasajeros al conducir sus unidades sin las debidas medidas precautorias, pues no sólo manejan sin utilizar cubre bocas sino además fuman en sitio cerrado.

Como ejemplo de lo anterior está el caso del operador de la unidad 8323 de la línea Conexión, quien cubre la ruta Álamo-Poza Rica y viceversa, quien parece restarle importancia a las recomendaciones sanitarias por el coronavirus causante de la enfermedad Covid-19, pues al igual que la mayoría de los conductores de esa empresa y otras que también recorren la misma ruta viaja sin el correspondiente cubre bocas.

Por si eso fuera poco, pese a que la ley antitabaco de México entró en vigor desde el 1 de julio del 2009 y prohíbe fumar en sitios públicos y cerrados, en plena faena al volante lleva entre sus dedos un cigarro encendido y fuma mientras conduce, sin importarle si sus pasajeros puedan resultar afectados en su salud por el humo que esparce por el interior de su unidad.

Bien valdría la pena que las autoridades sanitarias o alguna otra instancia competente realizaran de vez en cuando supervisiones a este tipo de unidades del autotransporte para garantizar el cumplimiento de las medidas de salud pública.

Hay que recordar que, mediante la ley antitabaco, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de la Secretaría de Salud, prohíbe fumar en espacios públicos cerrados: edificios públicos (federales, estatales y municipales), restaurantes, bares o discotecas, por ejemplo.

Y es que de acuerdo al Artículo 26 de la Ley General para el Control del Tabaco, según su reforma del 15 de junio de 2018, Capítulo III, sobre el Consumo y Protección contra la Exposición al Humo de Tabaco “Queda prohibido a cualquier persona consumir o tener encendido cualquier producto del tabaco en los espacios 100% libres de humo de tabaco…”

Por ALF