“Estamos en riesgo de pasar de ser la capital de los cítricos a la capital de la leña”, advierte diputada, en alusión a enfermedad en árboles.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- Este 30 de mayo, Veracruz conmemora el Día Estatal de la Citricultura, una fecha que destaca la relevancia de esta actividad agrícola en la economía y cultura del estado, refirió la diputada local por el 04 Distrito de Álamo, Imelda Garrido Alvarado.
La legisladora mencionó que la iniciativa surgió en 2020, cuando el Congreso del Estado aprobó la declaración de este día con 49 votos a favor, reconociendo a la citricultura como una actividad primaria fundamental para la entidad.
Garrido Alvarado, quien preside la Comisión Especial de Citricultura en el Congreso del Estado, subrayó la importancia de esta celebración, destacando que la citricultura es una de las principales actividades económicas del estado y que su impacto va más allá de lo productivo, influyendo en la vida de miles de familias veracruzanas.
Destacó que la zona norte de Veracruz es reconocida como la principal productora de cítricos en México, toda vez que municipios como Álamo, Papantla, Tihuatlán y Martínez de la Torre, entre otros, concentran una significativa producción de naranja, mandarina, toronja y limón. En Álamo, por ejemplo, se estima que el 90 % de su territorio está dedicado al cultivo de cítricos, con una producción anual que puede alcanzar hasta 1 millón de toneladas en temporada alta.
Sin embargo, esta actividad enfrenta problemáticas como la propagación del «dragón amarillo» o huanglongbing (HLB), que ha afectado gravemente a los cultivos. “Estamos en riesgo de pasar de ser la capital de los cítricos a la capital de la leña”, apuntó la diputada, en alusión a la pérdida de árboles.
Se estima que el 70 % de las 171 mil hectáreas de naranja en Veracruz están infectadas, lo que ha provocado una caída histórica en la producción y pérdidas económicas que superan los 16 mil millones de pesos.
A pesar de estos retos, en municipios como Tihuatlán, Papantla y Álamo, ha aumentado la producción de naranja orgánica, cultivada sin pesticidas ni fertilizantes químicos. En Tihuatlán, por ejemplo, se producen anualmente más de 5 mil toneladas de naranja orgánica, con 139 productores dedicados a esta práctica.















