Coatzintla, Ver.- Fundado entre 1993 y 1994, el Infonavit Kawatzin Valencia fue el punto más atractivo para cientos de familias que deseaban una vivienda, “porque era un sitio apartado del ruido, sin tanto humo y se garantizaba mucha tranquilidad”.
En tanto, la oficina de Catastro Municipal, que asegura, todas esas familias pagan Impuesto Predial, no cuenta con un registro del total de viviendas y detalla que ese asentamiento empezó a operar en 1999.
Poco a poco fue creciendo mientras las empresas privadas ofrecían a sus empleados una oportunidad para fincar su patrimonio, pero hasta ahora, ha cambiado todo ese panorama pues la tranquilidad se perdió, hay muchos robos, asaltos, agresiones físicas a transeúntes y hasta violaciones a mujeres en residencias.
“Urge más vigilancia”, reclaman los vecinos de ese fraccionamiento pues no circula ni la Policía Estatal ni, el Ejercito ni la Guardia Nacional.
En contraste, ahora el Infonavit Kawatzin se ha convertido en el punto “fresco” para las inmobiliarias o particulares, que por medio de las redes sociales ofrecen en venta las viviendas.
Hay quienes piden de 750 mil pesos hasta 1 millón 500 mil y el precio mayor de hasta 2 millones de pesos.
“Lo que pasa, es que muchos ex empleados de diversas empresas, ya tenían donde vivir. Solo ejercieron su derecho a una vivienda por parte del Infonavit y lo lograron”, dice doña María Luisa Cortés, quien renta una casa en ese lugar por la cual paga 2 mil pesos mensuales.
Toda esa gente que logró su casa, pagó su crédito o está por terminar de hacerlo, y ahora buscan más oportunidades, lo cual es bueno, pero lo malo es que mientras venden sus viviendas muy caras, cientos de nuevos trabajadores no cuentan con ese patrimonio, explica la señora Cortés.
A su vez, don Paulino Reyes, otro vecino de Kawatzin, comenta que, a diario se ven pasar parejas, preguntan si alguna casa está en renta o si saben de alguien que la quiera “traspasar” con el crédito existente.
En el Circuito Sur, se pueden ver en fila, más de doce casas deshabitadas desde hace más de veinte años, al parecer desde que se construyeron.
Otros inmuebles se ven cubiertos por ramas de enredaderas, que dan cuenta los años que han pasado y, los dueños nunca se han tomado el tiempo en limpiarlas u ofrecerlas en renta, para que prevalezcan limpias.
