Tihuatlán, Ver.- La actividad de los carpinteros en el municipio ha tenido una caída drástica en los primeros meses del año así como en el último bimestre del 2019, esto debido a la escases de la materia prima, situación que ha generado una enorme pérdida económica para ellos, quienes incluso ha buscado nuevas alternativas de ingresos.

Uno de los problema que los ha afectado, es que en la zona de Tihuatlán y la región se carece de aserraderos que vendan el cedro mediantes las certificaciones que solicitan las autoridades estatales y federal, además de que la madera que se compra proviene de otros lugares, alejados de la cabecera, lo que les genera costos mayores por el traslado.

De acuerdo con Sabino Casados Damián, integrantes de la unión de carpinteros de Tihuatlán, expreso que hoy en día los muebles que se tiene a la venta, son los que se encuentran rezagados y que no han sido vendidos, y quienes están trabajando en sus talleres, es por que adquirieron grandes cantidad de material, lo que les permite trabajar.

Este problema afecta principalmente a los carpinteros que trabajan por su cuenta, es decir lo que no cuentan con un taller grande y que trabajan desde sus casas, ya que en estos momentos la actividad productiva se encuentra en por lo menos un 20%, 10% más a lo registrado a finales del año pasado.

Anteriormente muchas personas trabajaban con la llamada madera bronca, pero en estos días es muy difícil que los ebanistas se arriesguen a efectuar dicha acción, ya que sin son sorprendidos efectuando este tipo de acciones, podrían ser acreedores a una multa e incluso podrían perder su patrimonio menciono Casados Damián.

Por ALF