Los griegos creían en la Hidra de Lerda, un despiadado monstruo acuático del inframundo con forma de serpiente de varias cabezas, con la virtud de regenerar otras dos, por cada una que era cortada.
En la ciudad los trabajadores de la Comisión de Agua del Estado de Veracruz (CAEV) parece que enfrentan a una quimera similar, ya que cuando reparan una fuga, más rupturas aparecen.
Ayer, técnicos acudieron a reparar la línea de 6 pulgadas en la colonia Salvador Allende, pero al llegar descubrieron que en realidad eran dos, al terminar de repararlas, surgió una nueva ruptura metros más adelante. ¡Vaya odisea!
