Bajo artimañas, la mañana de este domingo, personal de nuevo ingreso que labora en el Centro Estatal de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo, subcoordinación Poza Rica, fue obligado a firmar una supuesta renuncia voluntaria, luego de que fueran llamados al área de recursos humanos con el pretexto de que firmarían contrato.

Se trata de entre 12 y 15 empleados que fungían como “Operadores Intervinientes” y “Videovigilantes” que operaban las cámaras instaladas en municipios como Poza Rica, Tuxpan, Álamo, Coatzintla, Papantla, Gutiérrez Zamora, Tihuatlán y Cerro Azul. Su salida deja sin personal suficiente la dependencia.

De acuerdo con algunos de los denunciantes, aseguran haberse postulado luego de que se liberara una convocatoria a principios de 2018, razón por la que en el proceso, tuvieron que viajar en reiteradas ocasiones a la ciudad de Xalapa, con el propósito de realizarse pruebas psicométricas, así como evaluaciones de control y confianza.

Dichos trámites generaron gastos por al menos cinco mil pesos, además de que en algunos casos, los ahora despedidos renunciaron a sus anteriores empleos con la ilusión de tener una mejor oportunidad laboral. “Entramos el 1 de Noviembre de 2018, no llevamos ni tres meses y nos están despidiendo de forma injustificada”, señaló uno de los quejosos.

De acuerdo con los empleados, en su mayoría jóvenes, este fin de semana fueron llamados a la oficina de recursos humanos, donde se entrevistaron con el encargado Carlos Manuel Román Mayo, quien les aseguró firmarían sus respectivos contratos por tiempo indefinido, una vez que las rubricas quedaban plasmadas, el funcionario los obligaba a firmar una supuesta “renuncia voluntaria”.

La mayoría de los empleados se negaron a firmar tal documento y continuaron con sus labores habituales. Más tarde se les informó que este lunes, a las 14:30 horas, arribará personal proveniente de Xalapa, con el objetivo de dar una solución a la problemática y explicarles el motivo de su repentino despido.

Por Juan Olmedo

Por ALF