Álamo, Ver. – Muchas estructuras que sirven para la recolección de naranja, así como para su acopió y que permanecen en desuso, se han convertido en un riesgo sanitario, debido a que el agua que se acumula en ellas, hace el lugar idóneo para la reproducción del mosco transmisor del dengue, zika y la chikungunya.

Esta situación podría ser un riesgo para la salud de los miles de personas que llegan a comercializar sus cítricos en el centro de abastos que se encuentra en el Estero del Ídolo, por lo que es necesario que los propietarios de estos lugares eviten la acumulación de agua y así se reduzca el riesgo de dengue.

De acuerdo con algunos compradores mencionaron que la incidencia de moscos aumenta en esta temporada de calor, ya que es cuando las larvas que se encuentran en estos espacios eclosionan, lo que podría aumentar el riesgo en cuanto a la incidencia de esta enfermedad.

Por ALF