En espera de que el sol estuviera en su máximo esplendor, miles de personas llegaron desde muy temprano a la zona arqueológica El Tajín para realizar rituales de energía con las que dan la bienvenida al equinoccio de primavera, aunque este año dicho fenómeno climático entró en vigor desde el lunes 20.
El deseo de recibir el poder del cosmos en la Tierra a través de los primeros rayos de luz solar es una práctica ancestral, sin embargo, este año el número de visitantes a El Tajín cayó en comparación al año pasado, ya que el día con mayor afluencia fue de 11 mil 600 personas, contra los más de 13 mil registros presentados en 2016, detalló Roberto Pérez García, representante sindical de los trabajadores del INAH en este centro ceremonial.
Otra de las razones por las que la gente no viene a El Tajín como en otras ocasiones es la económica, ya que a decir de Blanca Estela González Islas, quien está al frente del templo espiritual Jesús de Nazareth, de Ciudad Nezahualcóyotl, «a veces quisieran ir hasta Tulum o Oaxaca», pero las monedas no alcanzan”, dijo.
Por PAULO RUIZ VARGAS
Foto: Enrique González Morales

