Por Paulo Ruiz Vargas
Foto: Kattia Vera
Los petroleros han sido testigos de lo que podría llamarse una política de cero tolerancia hacia el trabajador, señaló José Juan Soni Solís, secretario general de la Sección 30 del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), durante la asamblea ordinaria de este martes.
Calificó de asfixiante la política de austeridad de Petróleos Mexicanos, ya que a pesar de que se ha implementado en años anteriores, esta se recrudeció en este 2019 “La austeridad los trabajadores la hemos sufrido en carne propia y hemos hecho mucho más de lo que debería tocarnos en ese renglón”, afirmó.
A pesar de contribuir a la austeridad, lejos de que esto favoreciera a los petroleros, no hay buenas noticias en el presupuesto federal de 2020 para Poza Rica, ya que las mayores inversiones se destinaron al sur, olvidando lo mucho que esta tierra ha dado al estado y al país.
En entrevista, recalcó que aquí también se requiere inversión, ya que también hay manera para invertir, y aunque cuesta mucho, se tiene lo necesario para atraer capital, además señaló que no es correcto que se destinen más de 20 mil millones de pesos a una sola planta.
Por otro lado, dijo que es desconcertante que se toleren aspectos cruciales como los suministros y refacciones o tan vitales como los medicamentos y los centros de desarrollo infantil.
Señaló que los cambios en la cláusula 251 del contrato, por viáticos y comisiones, fue para buscar un ahorro por el orden de los mil 600 millones de pesos, los cuales serían destinados al mejoramiento de la empresa, pero no ha sido así, por ello insistirán para que les regresen ese ahorro en insumos básicos, sobre todo en medicamentos.
“Si bien entendemos que el gobierno federal diga que la construcción de la nueva refinería es prioritaria, más aún ahora que se hace un descubrimiento en dicha zona, pero hemos contribuido al ahorro en la empresa y por eso queremos que sepan que insistiremos ante la administración”, recalcó.
Señaló que la administración de Pemex ha malinterpretado lo que se debe de entender por austeridad, aplicándola en renglones que no solo no benefician sino que realmente perjudican la operación misma de la empresa, y por ende amenazan su viabilidad.
“Esto es algo que de ninguna manera apoyaremos porque va en contra no solo de los intereses, sino del bienestar mismo de la principal industria y columna vertebral de la nación mexicana que es Pemex, y porque violenta de manera fragante y evidente los derechos humanos de los trabajadores”, subrayó Soni Solís.
