Con más de 40 años lustrando calzado en el parque Juárez, el gremio sobrevive sin seguridad social y con múltiples complicaciones
POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Ver.- Los boleros tradicionales o lustradores de calzado enfrentan complicaciones que afectan su economía, debido al incremento en los costos de los insumos, como consecuencia de las variaciones en precios de los combustibles.
Para Alejandro –quien se ubica en el parque Juárez-, el hecho de que los combustibles suban de precio, “nos pega a nosotros también porque aumentan los precios de los materiales que utilizamos cono la grasa, las tintas, los cepillos, las brochas, entre otros”.
Tan solo las tintas cuestan entre 30 y 40 pesos, las grasas 45 pesos, los cepillos grandes valen de 300 a 400 pesos, pero son especiales para hacer bien el trabajo.
“Una boleada la cobramos en 40 pesos y gracias a Dios, tenemos la preferencia de los clientes, siempre vuelven”, indicó.
Dijo tener 45 años trabajando como bolero en ese mismo lugar, “toda una vida pero haciendo bien el trabajo los clientes regresan, y eso nos beneficia”, precisó.
Agregó que las mejores temporadas son los meses de noviembre, diciembre, enero y hasta febrero, ya que después, viene la temporada de calor de marzo hasta junio que se conjugan con las lluvias que generalmente son muy fuertes.
Es un fenómeno social que se puede interpretar de muchas formas pero que, en el fondo, impacta a todas las economías, indicó.
Sin embargo, pese a los incrementos, asegura que ellos no pueden aumentar el costo por el servicio de limpieza de un par de zapatos, “eso haría que los clientes se fueran y tenemos que seguir cobrando lo mismo”.
Explicó que no cuentan con ningún apoyo gubernamental, solo el hecho de que, cada que hay nueva administración vemos el intento por reubicarnos pero siempre buscamos el dialogo, “y hasta ahora, nos siguen respetando nuestros espacios incluso, la presidenta Adanely Rodríguez, nos donó unas lonas para cubrir nuestros puestos”-
Más de 45 años boleando calzado, sin seguridad social, don Alejandro nos comenta que los problemas de salud los enfrenten con apoyo de clientes que son médicos, ellos les atienden, les dan receta, les donan medicamentos y así sobrellevan lo complicado de la situación.
Finalmente, agregó que, durante la inundación de octubre, uno de sus compañeros boleros resultó afectado, perdió todas sus cosas, “pero con la ayuda del gobierno federal ya se ha ido recuperando poco a poco”.

