Por: Andrés Mendiola
Fotografía: Rafael Rodríguez
Al ubicarse el estado de Veracruz a la orilla del Golfo de México, se ha convertido en paso obligado de migrantes principalmente de Centroamérica, siendo los municipios del norte de la entidad veracruzana el refugio de las personas que buscan el sueño americano.
Tal es caso de Poza Rica, quien al ubicarse entre las ciudades que se encuentran cerca de la frontera con Tamaulipas y Puebla, se observan constantemente ciudadanos provenientes de El Salvador y Honduras, sin embargo, no cuentan con garantías de seguridad durante su estancia en esta ciudad.
En busca de una moneda se colocan en topes viales y semáforos de la ciudad para recaudar un poco de dinero y continuar su camino hacia el norte del país, pero solo algunos deciden quedarse en México y buscar alguna fuente de empleo y establecerse mientras no son deportados a su lugar de origen.
Esta situación pone en riesgo a los ciudadanos de esta región, ya que al no contar con un control de seguridad o sanidad para los migrantes, se desconoce si son portadores de algún tipo de enfermedad, por lo que pueden provocar afectaciones en la salud de los veracruzanos.
Cabe destacar que actualmente México ha decidido no ser el tercer país seguro de Estados Unidos para retener a los migrantes en este país, por lo que el gobierno federal ha implementando ofrecer apoyos económicos a los países centroamericanos para reactivar la económica, pero dicha acción no frena que continúe la migración en el territorio mexicano.
