Tejido social está por el piso, mientras tanto autoridades locales se creen paraíso turístico.
Mientras la alcaldesa Blanca Lilia Arrieta Pardo se esfuerza en convertir a la ciudad en “Pueblo Mágico”, y destacar su vocación turística, los ciudadanos critican que de mágico solo tiene las desapariciones de personas, que cada vez son más frecuentes.
Ayer, el exsíndico de este municipio, el empresario Amando Solís, fue hallado muerto en la sierra norte del estado de Puebla, esto suma ya a dos personas conocidas en la ciudad que han resultado muertas tras un secuestro, algo que aleja las inversiones y mantiene en zozobra a la población.
La alcaldesa desde que inició su gobierno no ha podido propiciar condiciones para que nuevas empresas, que generen empleos, puedan aterrizar en la ciudad, por el contrario, ha permanecido inmóvil ante la ola de delitos de alto impacto.
Empresarios y citricultores viven a diario extorsiones, además de todo tipo de delitos que acontecen en la zona conurbada y en comunidades, esto enloda a las familias, pues el tejido social está descompuesto en la ciudad naranjera, con juventudes en garras de los vicios sin un programa de fomento deportivo enfocado en generar espacios o impulsar la práctica deportiva, pues son muchas instalaciones deportivas en abandono.
