Tuxpan, Ver.- Luego de más de un año de investigaciones y procesos judiciales, la Fiscalía General del Estado de Veracruz logró una sentencia condenatoria de 30 años y 3 meses de prisión contra Jorge “N”, Irving Andrés “N”, Erika “N” y Patricia “N”, tras ser hallados responsables del delito de homicidio doloso calificado en agravio de cinco personas, cuyas iniciales son J.R.F., J.R.I., M.A.P.R., y dos más cuya identidad permanece reservada por razones legales.
El fallo fue emitido dentro del juicio oral J-67/2025, donde el juez también ordenó la suspensión de los derechos civiles y políticos de los sentenciados, cerrando así uno de los casos más estremecedores registrados en la zona norte de Veracruz.
El crimen que estremeció a Tuxpan
El caso se remonta al 2 de marzo de 2024, cuando cinco cuerpos fueron abandonados frente a las letras monumentales de “TUXPAN”, sobre el bulevar Jesús Reyes Heroles, también conocido como bulevar Independencia. El hallazgo ocurrió a plena luz del día, en una de las zonas más transitadas de la ciudad, generando pánico entre transeúntes y turistas, especialmente por su cercanía con el paso de lanchas “esquifes” hacia Santiago de la Peña.
Minutos después, la escena fue acordonada por elementos de la Policía Estatal y Municipal, mientras peritos forenses realizaban el levantamiento de los cuerpos y aseguraban una camioneta en el sitio. Los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (SEMEFO), donde comenzaron las investigaciones.
Un quinto implicado y una persecución mortal
Mientras se realizaban las primeras diligencias, un vehículo Seat Ibiza blanco que merodeaba la escena intentó evadir a los elementos de Fuerza Civil. Sus ocupantes dispararon contra los agentes, lo que provocó una persecución que culminó en la colonia Del Valle, donde un sujeto fue abatido. Este fue identificado como Cristian “N”, alias “DJ”.
Los primeros reportes lo vincularon como probable integrante del grupo delictivo responsable del múltiple homicidio. Su muerte y la posterior incautación del vehículo representaron un giro clave en la investigación.
Línea de investigación: traslado desde Cazones
De acuerdo con versiones extraoficiales, las víctimas habrían sido asesinadas en otro municipio —posiblemente Cazones de Herrera— y posteriormente trasladadas a Tuxpan, con el objetivo de generar terror y mandar un mensaje entre grupos criminales que disputan el control de la región. Esta hipótesis cobró fuerza tras la detención de María de los Ángeles López Razo en la colonia Santa Isabel de Tihuatlán, quien fue capturada en posesión de un chaleco táctico, una camioneta RAV4 y ponchallantas.
Se sospechó que esta mujer, presuntamente originaria de Tihuatlán, podría ser una de las víctimas encontradas sin vida, aunque la identidad nunca fue confirmada de manera oficial por las autoridades.
Postura de la Fiscalía y cierre del caso
Desde el inicio de las investigaciones, la Fiscalía General del Estado aseguró que no habría impunidad. En su momento, emitió un comunicado informando la apertura de la carpeta de investigación correspondiente y la intervención de fiscales, peritos y policías ministeriales. A través de su oficina en la zona norte con sede en Tuxpan, se trabajó en el esclarecimiento de los hechos, reuniendo pruebas contundentes que llevaron a la condena.
Con la sentencia dictada el 11 de julio, el caso se convierte en uno de los más emblemáticos del combate al crimen organizado en el norte del estado, y marca un precedente judicial importante para delitos de esta magnitud.

